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ESTUDIO DE LA REACTIVIDAD CONDUCTUAL EN LOS CORDEROS LACTANTES

CONOCER LA METODOLOGÍA PARA EVALUAR LA CONDICIÓN CORPORAL DEL CABALLO ES DE GRAN IMPORTANCIA

La producción de carne de borrego en México es una actividad pecuaria que se ha mantenido en un constante crecimiento (4.1% anual) en las últimas dos décadas. Esto se debe a que la demanda nacional de ésta carne no es abastecida por la producción del país, además tiene buen precio en el mercado nacional al cotizarse el kilogramo de borrego gordo en pie entre $40 y $50 M.N., mientras en canal su precio alcanza entre $90 y $100 M.N. En este sentido, la producción y engorda de corderos se ha convertido en un nicho de oportunidad económica para los productores mexicanos.

A pesar de la aplicación de sistemas intensivos en la engorda de corderos, se observa que no todos los corderos expresan su potencial genético de crecimiento esperado, encontrándose que a través de los lotes siempre hay entre un 10 y 30% de corderos con retraso en el crecimiento esperado. Esto provoca que el periodo de engorda y los gastos por alimentación y manejo aumente en estos corderos retrasados, lo cual implica para los ovinocultores un aumento en los gastos de producción, y consecuentemente, una reducción en sus ingresos netos y rentabilidad de esta actividad.

Actualmente, se conoce que la expresión del grupo de genes relacionados con el potencial genético que tiene un cordero para crecer, se programa durante la gestación, lo cual es conocido como “programación fetal”. Si una oveja preñada se alimenta por abajo o por arriba de sus requerimientos nutricionales acorde a su etapa fisiológica (NRC, 2007), el ambiente uterino en el que se desarrolla el feto y la futura cría se modifica negativamente, alterando el correctodesarrolloycrecimientofetal.Enunesfuerzoparasobrevivirenesteambienteuterinomodificado,elfetocomienza a hacer una serie de ajustes en el funcionamiento de su cuerpo a nivel metabólico y genético, los cuales no corresponden necesariamente para tener corderos al nacimiento y en el periodo post-parto con la expresión genética de un potencial alto de crecimiento.

Los productores deben poner atención en la alimentación de las ovejas gestantes, ya que de ello depende que los corderos expresen su potencial genético de crecimiento durante el periodo de engorda intensiva. Una oveja alimentada inadecuadamente durante la gestación puede desarrollar un feto programado para no expresar los genes

relacionados con el crecimiento, y en consecuencia, este tipo de cordero puede presentar bajo peso al nacimiento, alta susceptibilidad para morir, tener enfermedades metabólicas, bajo peso al destete y lento crecimiento post-destete. Por otra parte, también debe considerarse que manipulando la alimentación de las ovejas en la gestación se puede mejorar la capacidad de crecimiento de los corderos y reducir los periodos de engorda. La adición de ácidos grasos poliinsaturados alrededor del empadre o durante el último tercio de gestación en ovejas de pelo resulta ser una buena estrategia para mejorar el crecimiento pre-destete de los corderos.